Como en las mejores sociedades gastronómicas vascas, eso si, aquí se permite y se fomenta la presencia de las mujeres.
Gran comida colectiva en el club, en la que todos hemos aportado nuestra especialidad. Hasta los camareros han sacado ese «barman» que llevan dentro y han demostrado que con ganas y espíritu de servicio todos quedamos satisfechos.
Enhorabuena a todos los participantes, a todos los cocineros y «barmen». Que no sea la última vez. La próxima, un guiso comunitario y en el salón comedor.
Doy fe de que son estas jornadas las que más unen y las que quedan grabadas en nuestra retina. Esta es la esencia de este club, de la que disfrutamos con orgullo y de la que estamos seguros que constituirá el motivo de las siguientes generaciones.
¡¡ Gracias!!